domingo, 5 de diciembre de 2010

inmutables




Recuerdo que era Mayo, el verano comenzaba a asomar su cabeza. Los acordes de su guitarra hacían estremecer cada uno de mis sentidos, mis piernas temblaban solo con verle. Me gustaba aquella sensación, su boca era lo único que yo necesitaba para ser feliz, sus labios… Me divertía mirar su perfil mientras dormía a mi lado, como siempre lo hacía, rodeándome con sus brazos y sus piernas, como si fuese a escaparme de su cama de un momento a otro…NUNCA, o al menos eso era lo que yo sentía, que aquello duraría eternamente, sin llegar a pensar ni por un segundo que podría llegar a ahogarme sin él. Sus gestos, su forma de mirarme; para mí era más que suficiente para alcanzar el éxtasis de la vida, sentía que nadie en el mundo podía llegar a ser más feliz que yo en aquellos momentos. Nos sentíamos orgullosos de lo que vivíamos, sabíamos que nadie a nuestro alrededor llegaría a sentir aquella magia que nos envolvía, que nos hacía felices. Nunca olvidaré las tardes que pasábamos provocando tifones de fuego entre aquellas cuatro paredes…


Suena: "Al cantar"- Platero y tú      Y sentir que no estamos muertos...aunque sólo sea un momento...

Lucía

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