
Recuerdo que era Mayo, el verano
comenzaba a asomar su cabeza. Los acordes de su guitarra hacían estremecer cada
uno de mis sentidos, mis piernas temblaban solo con verle. Me gustaba aquella
sensación, su boca era lo único que yo necesitaba para ser feliz, sus labios…
Me divertía mirar su perfil mientras dormía a mi lado, como siempre lo hacía,
rodeándome con sus brazos y sus piernas, como si fuese a escaparme de su cama
de un momento a otro…NUNCA, o al menos eso era lo que yo sentía, que aquello
duraría eternamente, sin llegar a pensar ni por un segundo que podría llegar a
ahogarme sin él. Sus gestos, su forma de mirarme; para mí era más que
suficiente para alcanzar el éxtasis de la vida, sentía que nadie en el mundo
podía llegar a ser más feliz que yo en aquellos momentos. Nos sentíamos
orgullosos de lo que vivíamos, sabíamos que nadie a nuestro alrededor llegaría
a sentir aquella magia que nos envolvía, que nos hacía felices. Nunca olvidaré
las tardes que pasábamos provocando tifones de fuego entre aquellas cuatro
paredes…
Suena: "Al cantar"- Platero y tú Y sentir que no estamos muertos...aunque sólo sea un momento...
Lucía